Fuimos todas


- Adiós, estimado mío.

- Todo suyo, de ustedes.

- ¿Nosotras? ¿Todas nosotras?



• Y ahi es cuando la voz de la mujer se transfigura. Todo su ser se transfigura. Y ya no es una, ni dos, ni tres. Son decenas de mujeres saliendo de su cuerpo, con distintas caras y distintas bocas y distintas piernas, pero todas mirando con los mismos ojos ávidos al hombre rojo, que acaba de darse cuenta del error irreparable que ha cometido y trata de huir. Pero ellas arremeten en la cacería y lo alcanzan, lo derriban, lo tumban contra el suelo y entre todas proceden a una feroz carnicería para destrozarlo en grandes pedazos, para comerle el corazón con los dientes y beberle la sangre que les chorrea, exhaustas, por la comisura de la boca. •

L.A

6 voces se mezclaron con mi voz:

Adrián J. Messina dijo...

Espero que haya pasado rápido.
¿Lo habrán convencido cual sirenas angelicales?.
Si así fué, que el tiempo se consuma como la arena.

¡Muy bueno, saludos!

☆Vale dijo...

Vampirescamente

El viento a contramano dijo...

Es genial... hasta me dio una mezcla de miedito y morbo (y querer estar ahí) la puesta en escena de este relato, jaaaa

:P

Sol dijo...

Hago lo mismo con el esmalte, el mio tenia estrellitas.. o no salia ninguna o salia una bola de estrellitas. igual duraban poco. =/ al final me las pinte de naranja... que me dan fruta.

Rubén Darío Carrero dijo...

es como la luz que siempre ve a las mujeres desnudas y allí no sabe la muerte que el cuerpo es vulnerable.

yo me quedo, que los demás huyan, lejos, muy lejos...estoy a salvo.

Jopy dijo...

Me encantó.
Hay que comerse al adversario, qué mejor que ese género antagonico.

Provecho señoritas

saludo

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