•Y así cada noche•

Ahora hemos llegado al momento exacto.

Vos apagaste la luz y descorriste las cortinas.
Por la ventana entreabierta
se filtran las luces y los ruidos de la calle.

Un perro que le ladra a la luna.
Un auto que pasa.
Una mujer taconeando en la vereda.
Un borracho gritándole a la mujer.
Un tren que silba a lo lejos.

Y luego el silencio. Silencio oscuro e insomne.

"Sublime", dicen tus labios.
"Sublime", dicen los míos.

Sobre el piso se esparcen parituras,
un cuaderno,
un bolígrafo,
mi ropa
y tus libros.
El piano descansa de tus dedos.

Te miro, esperando un gesto, una palabra, acaso una mueca o simplemente una mirada. Tengo miedo a quebrar con mi voz el llamado de tu musa. Por eso permanezco callada, casi distante.

Me estás mirando, con esa mirada tuya que por momentos me aterra y por momentos me enamora. Ahora te sentaste en el sillón, cruzaste las piernas y extendiste tu brazo sobre el respaldo. Estás en otra parte, mirando hacia el interior de tu vaso y camnturreando en voz baja una melodía nueva.

Te miro. Me mirás aún más intenso. Bebés el último sorbo de tu trago y dejás caer tu vaso al piso que se astilla en mil pedazos.

Mirás el reloj. Las 4. "Vamos, que ya es tarde".

Ahora es cuando me tomás por el cuello y me hacés arrodillar en el piso, sobre los vidrios rotos. Vendás mis ojos con un pañuelo y me atás las manos en la espalda. Sacás del cajón un revólver y apuntás en mi pecho, del lado izquierdo.

Yo trato de dilatar el momento, pero no opongo resistencia.
Son los instantes más trágicos, acaso porque son los últimos.

Me pedís que diga algo.
Te digo dos palabras.
Me das un beso en la frente.
Y disparás.
Luego te vas cerrando la puerta.

Y así cada noche.

L.A

6 voces se mezclaron con mi voz:

Máximo Ballester dijo...

Me colgué pensando en algo que me contó mi madre hace un tiempo. De un policía que hacía eso con su esposa. El arma, las rodillas de ella sobre los vidrios en el piso, y le pegaba. Tremendo.

Pero tu escrito tiene una gracia y va más allá, por suerte. Reitero que me encanta como escribís. Y esa enumeración de objetos. Muy bueno.

Te dejo un abrazo.

•Laura Avellaneda• dijo...

Y si... te diste cuenta. Soy una mujer golpeada y maltratada. Todas las noches la misma tortura. Sólo que contado asi suena un tanto más romántico. Pero el sufrimiento debe ser más o menos el mismo.

Cristian dijo...

Menos mal que los gatos tienen 7 vidas. Un saludo Lola, excelente, aunque no comparta y me de bronca, es normal, todos los textos generan algo y eso es lo mágico.

Al margen, estaba sobre héroes 2 volúmenes, lei criticas más la suya y todos dicen que lo mejor de Sabato es el túnel, asique decidí buscar Rayuela de Cortazar, tampoco lo encontré, después lo buscare con más tiempo, me saque "Te digo más... y otros cuentos" del Negro Fontanarrosa como para descontracturar un poco.

Onalem! dijo...

¿"Ingenua" sería la palabra?
A esta persona la subestiman, la ocultan algo. Me equivoco?

Anónimo dijo...

adivina!!....


otra vez salinas...

no se si esta tan bueno enterarse de todas estas cosas....


saludo!

•Laura Avellaneda• dijo...

¿Qué tipo de cosas, Anónimo? ¿Las que están escritas acá? Esa es justamente la idea: que se enteren.

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