•Evocación vespertina•

"...Y caminaba lentamente, arrastrando los pies, como esperando que el tiempo pase más rápido, que se haga de noche, de día y otra vez de noche. Le pesaban las piernas, la cabeza, el alma. El sol brillaba tan claro que le producía furia. Si al menos el clima se compadeciera de su situación, y tuviera la modestia de no mostrarse tan radiante, se hubiera sentido aliviada.

Buscaba en su mente algún lugar de ese Infierno Grande donde vivía, para esconderse. Un lugar donde sólo se oyera el canto de algún pájaro, el sonido del agua al caer, donde el sol brillara tan intenso como para enceguecerla y así poder ignorar del todo las miradas lascivas de los hombres –que se concentraban en sus caderas y en su cara de niña-; las miradas claras de los niñitos que en brazos de sus madres o desde los carritos en que los llevan, giraban la cabeza para verla pasar, con ojos de asombro y minúsculas boquitas abiertas; y la mirada taciturna de los perros, que la seguían unos pasos para poder oler su perfume y luego se daban la vuelta, como siendo rechazados por su indiferencia (si le hubieran preguntado, no hubiera sabido decir cuál de los tres tipos de miradas detestaba más). Un lugar donde ser totalmente anónima, donde no la reconociera ni su propia sombra, donde no tuviera que preocuparse por ser vista por algún conocido cualquiera. Un lugar para escapar, escapar de ella misma. Pero ese lugar no existía, y si existía lo ignoraba.

Pensaba extendidamente, formulando poéticas oraciones, lo cual es enervante. Conoció minutos de desasosiego en los que le hubiera gustado largarse a llorar –si es que todavía le quedaban lágrimas- en plena clase o pararse en medio de la avenida con el semáforo en rojo a esperar que algún automóvil la arrolle o levantarse en medio del colectivo lleno a relatar a gritos su drama, pero no hizo nada de eso. Solamente se limitó a bajar a unas cuadras de su casa, seguir caminando pesadamente, pensando bajito; para entrar a su habitación, apagar la luz, y ponerse a escribir estas palabras..."

L.A

9 voces se mezclaron con mi voz:

•Laura Avellaneda• dijo...

Esta noche hay tango... ¿quién se prende?

Art.DM. dijo...

"Los hay con suerte, unos nacen con estrella y otros nacen estrellados".

Qué raro se me hace asociar diciembre con calor... Supongo que allá os pasará lo mismo.

Y si un artista es bueno ganará dinero con la gente que siga comprando los discos originales, con los conciertos (que son insustituibles y encima se llevan un porcentaje muy alto de la entrada), festivales, etc. Lo que no puede hacerse es criminalizar a toda la sociedad con un impuesto que además sólo acaba beneficiando a los artistas ya ricos.

Perdón por el ladrillo, pero es que con ese tema... =P


un beso!

Matías dijo...

Ese "vaya uno a saber quien" que te susurra al oido, es bueno en lo que hace.

Supongo que estas bailando tango.

Esta mañana me levanté triste y me puse a ver una película TRISTE obviamente, la cosa es que la subí a 4shared (en otra cuenta) me tomo muuuuuuuuuuuuuucho tiempo jaja
Espero que ahora que estas de vacaciones tengas 1 hora... como mucho 1:15 para poder verla.
Aunque primero te vas a tener que tomar el tiempo de bajarla.

Confió en que la vas a ver(?)

http://www.4shared.com/dir/11156986/e2170c00/5_centimetros_por_segundo.html

Matías dijo...

こんばんわ Laura さん : Konbanwa Laura San (Buenas noches Laura)

•Laura Avellaneda• dijo...

Parece que nadie se prendió. Ustedes se lo perdieron. Bailé con un señor que se llama Tito que me dijo que me va a enseñar muchos pasos nuevos y para convencerme de bailar con él me dijo que le gustaban las petisas (para mí cualquier hombre es alto, pero éste mucho más). Y también con un chico que se llama Lucas (sin k) al cual pisé como dos veces. Ya sabrán más de eso. Además de con los mismos de siempre, claro.

Matías dijo...

Whatever

Acuña Carlos dijo...

¿El lugar desconocido, es el mismo donde el silencio de tus gritos mudos, enloquecen al chico que susurra con su lengua muerta?

Al parecer vos no sabe, en el silencio no se sabe, nunca los sabrás, pero de alguna forma sigue.

saludos.

el olvido imposible dijo...

Me apasiona el tango. Es algo que heredé de mi padre. Gracias por pasar por mi blog. Por cierto, soy mujer...

Onalem! dijo...

No sentí la misma vibra de siempre.

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